La Gloria le ganó 2-1 a Estudiantes de Río Cuarto en Alta Córdoba y volvió a quedar como único líder de la Zona A. Cerato y Mosevich convirtieron para el local, mientras que Ledesma, en contra, descontó para el León del imperio.

Instituto necesitaba ganar y ganó. No le sobró nada, pero consiguió los tres puntos que buscaba después de la derrota ante Unión. Con el 2-1 frente a Estudiantes de Río Cuarto, la Gloria llegó a 19 puntos, quedó nuevamente en la punta de la Zona A y ahora ya piensa en el clásico contra Talleres.

El partido arrancó bastante trabado. Instituto intentaba manejar la pelota, pero le costaba encontrar espacios y generar peligro. Sin Matías Gallardo, suspendido, también le faltó algo de juego en la mitad de la cancha. Estudiantes, que llegó a Córdoba con la necesidad de sumar, se plantó bien y durante varios minutos consiguió que el partido se jugara como quería.

El primer tiempo terminó 0-0 y dejó poco. Instituto tuvo algunas aproximaciones, entre ellas un remate de Jeremías Lázaro que pasó cerca del palo, mientras que Estudiantes respondió con un cabezazo de Gabriel Alanís que controló Marcos Ledesma. Ninguno logró imponer demasiado y la sensación al descanso era que la Gloria tenía que cambiar algo si quería quedarse con el partido.

El segundo tiempo arrancó con el gol que destrabó todo. A los cuatro minutos, Giuliano Cerato sacó un remate desde afuera del área y Lucas Bruera tuvo un error inesperado. El arquero no pudo controlar la pelota, la dejó picar y terminó metiéndola dentro de su propio arco.

El VAR revisó la jugada y confirmó el 1-0. Instituto se encontró con una ventaja que no había podido conseguir durante el primer tiempo y, desde ahí, el partido empezó a abrirse un poco más.

Estudiantes tuvo que salir a buscar el empate y eso le dejó algunos espacios al equipo de Diego Flores. Instituto tampoco empezó a jugar mucho mejor, pero sí encontró más lugares para atacar. Y a los 27 minutos volvió a pegar.

Abregú ganó una pelota dentro del área y Leonel Mosevich apareció para definir y marcar el 2-0. El defensor se metió en el área, encontró la pelota y no perdonó. Parecía que Instituto tenía el partido controlado, pero la tranquilidad duró apenas un par de minutos.

A los 29, Estudiantes descontó. Matías Valenti remató, Ledesma tapó en primera instancia, pero en la continuidad de la jugada el arquero terminó metiendo la pelota en su propio arco.

El 2-1 le puso otra vez suspenso al partido. Instituto pasó de tener una ventaja cómoda a tener que cuidar el resultado y Estudiantes se animó a ir por el empate.

La Gloria empezó a retroceder y le cedió bastante la pelota a la visita. No consiguió cerrar el partido y durante los últimos minutos tuvo que estar atento para no dejar escapar una victoria que parecía encaminada.

Estudiantes buscó, pero le faltó claridad para encontrar el segundo. Tuvo la intención y empujó hasta el final, aunque no logró generar una situación lo suficientemente clara como para llevarse un punto de Alta Córdoba.

Instituto terminó aguantando y se quedó con un triunfo que, por cómo se dio el partido, vale muchísimo.

La realidad es que Instituto no jugó bien. Tuvo problemas para generar juego, no encontró demasiadas variantes en ataque y terminó sufriendo más de lo que seguramente Flores hubiera querido. Pero también hay partidos en los que no alcanza con jugar lindo: hay que ganarlos.

Después de perder ante Unión, consiguió recuperarse rápido y volvió a quedar arriba de todos. Ahora tiene 19 puntos y mantiene puntaje ideal jugando en Alta Córdoba. Además, sigue metido en la pelea por las copas internacionales.