Cada vez que se habla del crecimiento del fútbol femenino aparecen los mismos conceptos: desarrollo, inclusión, igualdad y oportunidades. Sin embargo, cuando se analizan los hechos, la realidad muestra un escenario muy diferente.

En la Liga Villamariense de Fútbol, de los 24 clubes afiliados, apenas cinco sostienen un proyecto de fútbol femenino: Alumni, Alem, Asociación Española, Universitario y El Parque, este último dedicado exclusivamente a la disciplina. Es decir, poco más del 20% de las instituciones participan en las categorías: Primera División, Sub-17 y Sub-14.

La pregunta surge de manera inevitable: ¿de qué crecimiento estamos hablando?

El problema no parece responder únicamente a una cuestión económica. Si ese fuera el único obstáculo, podría comprenderse que algunos clubes encontraran dificultades para sostener la actividad. Sin embargo, cuando casi el 80 % de las instituciones no participa, también queda en evidencia la falta de planificación, de proyectos deportivos y de una decisión concreta para impulsar el desarrollo del fútbol femenino.

La situación encuentra un reflejo a nivel nacional. Mientras la Asociación del Fútbol Argentino impulsa la profesionalización de la disciplina, la Primera División femenina continúa teniendo escasa visibilidad. Es habitual que siete partidos de una misma fecha se programen el mismo día, incluso cuatro de ellos en el mismo horario, además de disputarse, en muchos casos, en predios de entrenamiento y no en los estadios principales.

Con ese escenario resulta difícil aumentar la asistencia de público, atraer patrocinadores, generar mayor cobertura periodística o consolidar nuevos seguidores. La profesionalización no puede limitarse únicamente a los contratos de las futbolistas; también debe reflejarse en la organización, la difusión y la jerarquización de la competencia.

A pesar de ese contexto, las protagonistas siguen respondiendo dentro del campo de juego.

En el ámbito local ya quedaron definidas las finales del Torneo Apertura. En Primera División, Alem y Universitario disputarán el título, mientras que en las categorías Sub-14 y Sub-17 las finales enfrentarán a Universitario y El Parque, instituciones que vienen sosteniendo un importante trabajo en el desarrollo del fútbol femenino.

Además, las dos finalistas de Primera División representarán a la Liga Villamariense de Fútbol en el Torneo Regional Federal Amateur Femenino 2026, certamen que reunirá a 120 equipos de todo el país. Será una oportunidad importante para mostrar el nivel de las futbolistas de la región y continuar fortaleciendo el crecimiento deportivo.

Sin embargo, ese crecimiento necesita una base mucho más amplia.

El verdadero desafío ya no pasa por organizar un torneo con cinco equipos. El desafío consiste en que los otros 19 clubes asuman que el fútbol femenino no representa una obligación reglamentaria ni una tendencia pasajera, sino una disciplina consolidada que merece la misma planificación, inversión y compromiso que cualquier otro proyecto deportivo.

La discusión ya no debería centrarse en si el fútbol femenino puede seguir creciendo.

La verdadera pregunta es cuándo los clubes que todavía permanecen al margen decidirán convertirse en protagonistas de ese crecimiento.