Instituto pagó caro su ingenuidad y Boca Juniors no perdonó.
En La Bombonera, el Xeneize golpeó en el momento justo y desnudó las falencias de una Gloria que compitió, pero que se derrumbó en un puñado de minutos fatales: fue 2 a 0 pudiendo haber sido más.
El equipo de Diego Flores había logrado incomodar a Boca durante gran parte del primer tiempo, con un bloque medio ordenado, presión intermitente y salidas rápidas por bandas.
Instituto no se metió atrás: intentó disputar el partido desde la intensidad y el orden, achicando espacios y obligando al local a jugar incómodo. Sin embargo, esa estructura se desmoronó en el arranque del complemento.
A los 51 minutos, cuando el partido todavía estaba en disputa, apareció Tomás Aranda para romper el equilibrio. El juvenil aprovechó una defensa mal parada, atacó el intervalo entre central y lateral, resolviendo con determinación tras una acción individual que expuso la fragilidad albirroja en transición defensiva.
Instituto no terminó de acomodarse cuando volvió a recibir otro golpe. Tres minutos después, Adam Bareiro capitalizó un nuevo desajuste, esta vez producto de un retroceso lento con marcas pasivas en el área. Boca olió sangre y ejecutó: dos llegadas, dos goles, eficacia total y partido prácticamente liquidado.
Desde lo táctico, la diferencia estuvo en las áreas. Boca fue quirúrgico, mientras que Instituto mostró voluntad pero careció de peso real.
Los ingresos de Tissera y Guerra le dieron otra dinámica al ataque: más profundidad, más presencia en campo rival con una postura decididamente ofensiva.
La Gloria empujó, adelantó líneas y arrinconó por momentos, pero le faltó claridad en los últimos metros. El descuento estuvo en los pies de Jeremías Lázaro, pero el fuera de juego terminó de frustrar la reacción.
Una jugada que sintetiza la noche: Esfuerzo, empuje y poca precisión en el detalle fino. El 2 a 0 final deja a Instituto con sensaciones encontradas.
Compitió, sí. Pero en el fútbol de alto nivel, los errores se pagan caro, y en tres minutos el partido se le escapó de las manos. Boca, sin brillar, hizo lo que hacen los equipos grandes: golpear en el momento exacto y cerrar la historia.
La Gloria se hunde en la tabla y queda obligada a reaccionar. Con 11 puntos y lejos de la zona de playoffs, el margen de error se achica.
El próximo desafío será ante Atlanta por Copa Argentina, una oportunidad para cambiar la cara… o profundizar las dudas.
Formaciones:
Instituto: Manuel Roffo, Leonel Mosevich, Fernando Alarcón, Agustin Massaccesi, Giuliano Cerato, Gustavo Abregú, Gastón Lódico, Diego Sosa, Jhon Cordoba, Matias Fonseca y Alex Luna. DT: Diego Flores.
Boca: Agustín Marchesin; Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Ander Herrera, Leandro Paredes, Milton Delgado, Tomás Aranda; Adam Bareiro y Miguel Merentiel. DT: Claudio Úbeda.
Árbitro: Leandro Rey Hilfer.
Estadio : Alberto J. Armando.
