Estudiantes de Río Cuarto estuvo muy cerca de sumar su primer triunfo en la Liga Profesional, pero terminó pagando caro un cierre adverso y cayó 2 a 1 ante Banfield en el estadio Florencio Sola, por la tercera fecha del Grupo B del Torneo Apertura.

El León del Imperio había logrado ponerse en ventaja gracias al gol de Martín Garnerone, pero en los minutos finales el Taladro reaccionó y lo dio vuelta con tantos de Lautaro Gómez y Mauro Méndez, dejando a la visita con las manos vacías.

Un primer tiempo parejo y un golpe certero

El partido se desarrolló con intensidad y equilibrio durante gran parte del primer tiempo. Estudiantes se mostró ordenado, compacto y paciente, apostando a cerrar espacios y lastimar cuando encontraba su momento. Esa estrategia dio resultado cuando Garnerone apareció para romper el cero y adelantar al conjunto dirigido por Iván Delfino, que empezaba a ilusionarse con un resultado histórico fuera de casa.

El final que cambió todo

En el complemento, Banfield adelantó líneas empujado por su gente y fue inclinando la cancha. Estudiantes resistió durante largos pasajes, pero sobre el cierre no logró sostener la ventaja. Primero Gómez encontró el empate y, cuando el empate parecía sellado, Mauro Méndez apareció para marcar el 2-1 definitivo que desató el festejo local.
El golpe fue duro para el León, que había hecho un partido correcto y se quedó sin premio en el tramo decisivo.

Un arranque sin triunfos

Con esta derrota, Estudiantes de Río Cuarto acumuló su tercer partido sin ganar en el campeonato y todavía no pudo sumar de a tres en su regreso a la Primera División. Más allá del resultado, el equipo mostró pasajes competitivos, aunque sigue pagando la falta de experiencia en momentos clave.

El desafío ahora será levantar cabeza rápido y transformar lo bueno en puntos, en un torneo que no da respiro.