Futbolista argentino de ascendencia croata, quien jugaba en San Lorenzo, se desempeñaba como volante.
El joven tenía fuerte depresión por diferentes tipos de situaciones, tales como malos momentos deportivos, infidelidad de su pareja y lo más grave fue enterarse que el hijo que esperaba con su novia no era suyo.
Hace algunos años, Óscar Ruggeri confesó, que el suicidio de este muchacho fue lo peor que le toco pasar como DT.
«Yo lo vi de chiquito a él. Lo fui llevando, lo subí a la primera, lo hice debutar, lo metí, jugaba un fenómeno. Hasta que una noche, en la concentración de San Lorenzo, estoy en la habitación solo mirando la televisión, me golpean la puerta y era él.
Se sentó en la cama y le digo: ‘¿qué te pasa? Había firmado contrato, era fachero, le tenía que correr las pendejas que lo venían a buscar a los entrenamientos, familia de bien, todo perfecto… Se me sienta, me mira y me dice: ‘no le encuentro sentido a la vida’. Me descolocó.
Yo esperaba una pregunta de fútbol y me salió con una pregunta importante de la vida. Que no la supe resolver, me sorprendió. Le dije todas estas cosas que te acabo de decir. ‘Estás jugando al fútbol, era lo queres’. Pero claro, uno no es profesional de eso y no sabes cómo encararlo. Estuvimos charlando un ratito, se fue y llamó al padre para decirle que quería hablar urgentemente con él.
Le dije lo que me dijo, de que manera y le digo: ‘yo me puedo equivocar o no sobre fútbol. Pero esto me descolocó’. Me dice: ‘quédate tranquilo que ya está atendido y medicado’. “
Y bueno, una mañana estoy en mi casa, levantándome para ir al entrenamiento y me llama Gregoria diciéndome: ‘venite que se mató Mirko’. No lo podía creer. Es como que nos avisó a todos. Son cosas que no se que pasará en la cabeza. Mira que tenía todo para ser recontra feliz. Uno de afuera veía todo eso…
Es lo peor que me pasó como entrenador, si. Cada vez que hay algo de San Lorenzo siempre lo relaciono con él. El día que fuimos al cementerio, donde lo pusieron, las flores que había, me va a quedar de por vida»
Hoy se cumplen 24 años del momento en que nos dejó una de las promesas más grandes que tenía el fútbol argentino. Jamás descuiden la salud mental.